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Siempre fui un chico tímido, mas de las veces me avergoncé de decir que perdí mi virginidad a los 18 años, aunque de algún modo también me enorgullezco de haberla mancillado de la forma que lo hice. Muchos desearían una virginidad tardía como la mía y desvirgarla a mi manera. Como dije siempre fui un chico bastante tímido, sinceramente y siendo justo, debo decir que encajaba perfectamente con el chico empollón, sin amigos, tímido y cohibido que suele pasearse por los recreos de los institutos solo, con su bocata en la mano mirando el suelo, deseando que suene el timbre, para volver al aula y así camuflarse en la medida de lo posible, para no llamar demasiado la atención, pues lo peor que les puede pasar a los de mi especie es llamar la atención, normalmente suelen llevarse alguna que otra ostia o broma de mal gusto por parte del reglamentario grupito de chulos. Así divagaba yo, cuando uno de aquellos días, en clase de Ingles, nos encomendaron un trabajo en grupo, ni decir tiene que me quede solo, los grupos fueron formados por tres personas tal y como había indicado la profesora, por lo que al quedarme solo, la profesora decidió colocarme a mi en uno de los grupos, en concreto en uno formado por tres chicas, Clara, Elena y Sonia. Si he de ser sincero, la idea me entusiasmo, ya que en el grupo se encontraba la chica mas bonita de la clase, al menos para mi, Clara, era inteligente, simpática, algo tímida y con un cuerpo espectacular, delgada pero con curvas, sus pechos no eran muy grandes pero tampoco pequeños, de piel clara, con una sonrisa siempre dibujada en su cara. Por el contrario Elena y Sonia eran repetidoras, las típicas chicas con aires de seguridad, solían ser bastante provocativas vistiendo, mas Sonia rayaba lo vulgar con sus comentarios subidos de tono y sus contoneos. Le encantaba poner calientes a todos los chicos, aprovechaba la mínima ocasión para ir a charlar a otra mesa y apoyar los codos sin flexionar las rodillas, he de admitir que el espectáculo era cosa de lo mas esperado durante el día, pues su culo era muy redondo y respingon, aquella chica sabia sacarle partido a sus atributos físicos. Por el contrario Elena era algo mas regordeta pero con curvas, era atractiva, aunque su fuerte no era su trasero, eran sus pechos, unas generosas mamas morenas y redondeadas, un espectáculo cuando utilizaba escote. Debo decir que Clara siempre me trato muy bien, con Elena tampoco me llevaba muy mal, pero Sonia siempre andaba intentando quedarse conmigo y a veces participando en alguna que otra vejación promovida por los chulos tontos de turno. El trabajo de clase consistían en traducir un libro de ingles a español para la próxima semana, no era realmente complicado, ya que era bastante corto, de unas 60 páginas, así que después de clase nos reunimos para decidir donde íbamos a quedar. Podemos quedar en mi casa – dijo Clara. Elena y yo dijimos que por nosotros estaba bien, pero Sonia no estuvo de acuerdo; no. Quedemos en mi casa, estaremos más tranquilos, mi madre tiene guardia en la farmacia y tendremos toda la casa para nosotras. Sonia vivía con su madre divorciada, por lo visto, la tuvo siendo adolescente y su padre no quiso reconocerla, al menos eso es lo que se decía por ahí. Todos estuvimos de acuerdo y fijamos la hora de quedar para la hora de la merienda. Clara quedo en recogerme ya que vivíamos cerca, cuando llegamos ya estaban allí, Elena y Sonia. así nos pusimos a traducir la parte del libro que previamente nos habíamos dividido, ni que decir tiene que no pasaron mas de 5 minutos cuando Sonia nos interrumpió, no paraba de charlar, Clara no le echaba mucha cuenta, pero Elena no tenia mucho animo de pasar la tarde traduciendo, así que pronto se pusieron a conversar y a reír. A cierta edad y con el calorcito de la primavera la juventud se atolondra y no para de decir remeces y de reír por trivialidades sin sentido. En esas estábamos, cuando Elena le pregunto a Sonia por un tal Carlos, Oye y con Carlos como va la cosa? – De puta madre – dijo Sonia reclinandose sobre su silla y estirando las piernas – no veas lo que me hizo anoche en su coche. Y tu no le harías nada verdad? Ironizo Clara riendo por lo bajo aunque sin levantar la miranda del libro Pues si que le hice – dijo Sonia riendo casi a carcajadas – le hice y mucho. Si te digo que le rompí hasta el tirador de la puerta trasera del coche tirando con mis manos. Que cabrona – dijo Elena mientras le reía la gracia Ni que decir tiene que a mi aquella conversación me cojia de sorpresa, jamás había estado en una conversación como aquella, no sabia donde meterme, intentaba concentrarme en la traducción, pero era inútil, leía y releía una o dos palabras y mi olvido las devoraba, la conversación siguió por esos cauces, cada vez mas descarados y reveladores. No se en que momento de la conversación se dieron cuenta de mi turbación, pero ahora se que estuvieron un rato jugando conmigo, a medida que sus comentarios eran cada vez mas obscenos, y vulgares. En un momento dado sentí un movimiento debajo de la mesa, como una patada cómplice entre alguna de ellas, entonces aquella pregunta inesperada a bocajarro me estremeció, temía que aquella conversación girara hacia mí: y tu Álvaro, tienes novia o alguna amiguita especial? – dijo Sonia, con media sonrisa en la cara y con unos ojos de malicia y picardía no. – Fue lo único que atine a decir, me avergonzaba hablar de esas cosas y más aun con chicas, aquello era algo nuevo y terrorífico para mí. Estaba acostumbrado a las burlas y vejaciones de mi día a día, pero aquello, aquello era demasiado, todo mi cuerpo estaba engarrotado, mis orejas estaban ardiendo. Y…entonces tu…mmm…tu no has follado? Dijo la muy puta haciéndose pasar ahora por la chica avergonzada. Las otras dos reían, Clara había dejado de traducir, observaba atenta y curiosas en que podía terminar aquella broma. Venga dime?. A que no has follado? – dijo Sonia ya mas decidida. No. – dije sin apenas levantar la cabeza. Entonces escuche las risas de Sonia y Elena y juraría que también las de Clara. Joder, con la edad que tienes y eres virgen? – dijo Elena. Jajaja, todavía no habrá visto ni una tía desnuda – se burlaba Sonia. Sonia, no seas así, con él, - dijo Clara Bueno, Bueno, esta bien, es verdad, tu no tienes culpa de nada Alvarito – dijo Sonia mientras se acercaba a la mesa de modo confidente; Y si te enseño una teta? Dijo Sonia. . Otra burla más. Era su papel, una perfecta calienta pollas, quería cohibirme y derrotar mi maltrecha autoestima, si es que la tenía. Aunque ella tenía razón, nunca había visto una chica desnuda, al menos en vivo y en directo, porque las pelis porno no contaban. eh? Que me dices? Te gustaría verme las tetas? – me dijo Sonia con aquella cara que supongo que debe utilizar el diablo para llevarse las alma de los incautos. Diciendo esto se agarro el borde de su escote y tiro poco a poco hacia abajo, dejando al descubierto uno de sus senos te gusta? Dijo melosa. Debo admitir que mi excitación pudo mas que mi timidez y alce la vista, al fin y al cabo, no se cuando volvería a repetirse algo como aquello y no podía desperdiciar la oportunidad de ver una teta, era un acontecimiento histórico para mi. Su seno era maravilloso, no era muy grande pero su pezón, uff, su pezón era mágico, un instante, mi mirada posada en el, y un calambre eléctrico recorriendo mi espalda para posarse sobre mi pene, irguiéndose cuan poderoso depredador ante su presa. Tenía una aureola inmensa con un pezón a la vista duro y largo, no pude evitar pasar mi lengua por la sequedad de mis labios, delatándome ante ellas. Ellas reían, divertidas; te ha gustado? Dijo tapándoselo quieres ver las tetas de Elena y de Clara? – dijo Sonia mientras Elena observaba como soldado en línea de batalla esperando una orden para acatarla, al contrario Clara protesto. Claro que quería verlas, mi turbación me bloqueaba los sentidos, no estaba preparado para ese tipo de situaciones, yo estaba preparado para resolver problemas matriciales pero no para aquello. Venga Elena enséñale una teta – dijo Sonia. Elena procedió a realizar el mismo rito que Sonia, cogiendo su escote y tirando de el, pero entonces Sonia dijo; Espera. Antes nos tiene que enseñar el su pollita- Sonia y Elena estuvieron de acuerdo quedando a la espera, mirándome fijamente e indicándome que me tocaba a mí. Dejad al chico ya – dijo Clara, suponía que aquello también era demasiado para ella Tu te callas, o me vas a decir que no quieres verle la polla a este – dijo Sonia Entonces ocurrió algo para mi inesperado y que partió mi mundo idealizado y platónico por la mitad, haciendo cenizas mi inocencia. Clara dijo entre risas cómplices; igual que tu, si tu estas deseando vérsela al pobre. – dijo Clara. Venga, levántate y enséñanos la pollita- dijo Sonia Venga tío – dijo Elena Yo no podía moverme de mi asiento, entonces Sonia se levanto decidida cociéndome del brazo, levántate – me ordeno Me levante y me quede quieto, parado y muy tenso, ella se agacho y empezó a desabrocharme el pantalón, vamos a ver el pajarito que tiene Alvarito – rimaba. Entonces me desabrocho el pantalón bajándolo hasta los tobillos, su cara estaba muy cerca de mi pene, entonces tiro de mi slip saliendo todo mi pene de golpe como un animal ansioso por su libertad, ni que decir, que salio duro, durísimo, 16 centímetros de mi carne en libertad: mmm, que buena polla tienes y yo creía que la ibas a tener enana – dijo mientras la miraba de cerca y se mordía el labio. Mmm, le huele hasta bien al cabrón- dijo Sonia. Mire a Elena y a Clara. Elena se agacho junto a su amiga para olérmela y verla mejor, Elena me rozo con su nariz en la ingle aspirando mi olor y Clara aunque en su asiento tenia fijos sus ojos en mi verga. Aquello me excito sobremanera, en sus ojos se leían el deseo y la excitación. En aquel momento ya estábamos los cuatros infectados por el virus de la lujuria venga quítate la camiseta – dijo ahora Elena tomando la iniciativa y ayudándome a desprenderme de ella. Sonia me empujo y caí sobre la silla, quitándome los zapatos y los pantalones. Estaba totalmente desnudo delante de tres chicas, mi desnuda delgadez delante de ellas supongo que mi polla resaltaba debido a mi delgadez, era su conejillo de indias, me miraban como si fuera su experimento de ciencias, entonces Sonia dijo; lo prometido es deuda, ahora te vamos a enseñar las tetas, las tres – Clara se opuso; conmigo no cuentes Venga ya, Clara, no me digas que no te diviertes. Venga anímate no se va a enterar nadie ¿Verdad?, - dijo girándose hacia mi, yo solo atine a mover mi cabeza negativamente. anímate chochito – le dijo Sonia sonriendo a Clara Esta bien, pero esto tiene que quedar en el mas absoluto secreto ok? Todos estuvimos de acuerdo, Sonia y Elena vocalizaron un Si, y yo afirme con lo único que podía mover, mi cabeza. ( la de arriba claro). Ellas comenzaron a desprenderse de sus camisetas, quedando en sujetador, aquel espectáculo no tenia parangón, si tenia que condenarme a los infiernos por aquello, sin dudarlo lo haría, tres ninfas se desprendían de sus sujetadores, dos blancos y uno negro, que multitud de tetas, mi polla estaba apunto de estallar; Ahora dinos cual te gustan mas? – dijo Elena Ven. Tócanoslas – dijo Sonia. Espere que Clara protestara pero no dijo nada, me acerque temeroso de que aquello fuese a terminar si respiraba un poco mas fuerte de lo normal, coloque mis manos tímidamente sobre las tetas de Elena, eran geniales, grandes y morenas, tenia unos pezones grandes de gran aureola, pase mis manos varias veces sobre sus pezones doblándose al paso de mis manos, mmmm, aquello era el cielo. Después le toco el turno a Sonia, sus pechos aun no tan grandes como los de Elena eran suaves y de pezones largos, uff una delicia magrear aquellas tetas. Finalmente le toco el turno a Clara. Mi Clara. Sin duda sus tetas no eran tan grandes pero para mi eran las mejores, blanquísimas con sus pezones rozados, y pequeñitos, entonces antes de terminar de sobar sus tetas Clara dijo, Ahora nos toca a nosotros tocar – así que plántate ahí en medio con las piernas entre abiertas y las manos a los lados – dijo Sonia Fue Clara la primera que mientras terminaba de tocar sus tetas bajo su mano hasta mi verga, acariciándola muy suave y delicadamente, su mano transmitía timidez, rozo mis testículos con las yemas de sus dedos mientras abría mis piernas, Sonia se puso a un lado y Elena al otro y comenzaron a tocarme por todo mi cuerpo mientras yo me dejaba hacer, sus manos se posaban en mis glúteos, en mi espalda, en mi vientre, pronto le quitaron mi polla a Clara de la mano y la agarraron con mas fuerza de arriba abajo, esa era Sonia. Me estaba masturbando. Oye, tu, zorrona, déjame tocarla un ratito a mi también – le dijo Elena a Sonia Toma cojela veras que buen rabo tiene el gilipollas este – Dijo Sonia ofreciéndosela Elena me agarro mi polla, me la meneaba aunque no tan bruscamente como Sonia, Clara tenia la mejor posición, estaba enfrente mía, ella me tocaba el pecho bajando por mis costados hasta coger mis glúteos con las dos manos, entonces se acerco poco a poco, me miraba a los ojos, podía sentir su aliento cerca de mi boca y entonces me beso, primero tiernamente para ir poco a poco dejando salir libremente a su lengua, recorriendo mis labios, e introduciéndose poco a poco en mi boca. No pude evitar responderle en la intimidad de mi boca, así que comencé a mover mi lengua y frotarla con la suya, Sonia nos interrumpió: Haber Clara déjame a mi, haber como besa – dijo mientras tiraba de mi cara hacia ella, estampándome un beso en mi boca con toda su lengua. Sonia era mas agresiva, metía toda su lengua, ya no podía mas, en aquel momento mi estúpida inocencia y timidez quedo muerta en algún rincón de mi ser, comencé a mover mi lengua como ella, impregnándome de su saliva, mientras tanto, sentía las manos y los cuerpos de Clara y Elena por todos lados. Yo no paraba de jadear nerviosamente, Elena se agacho y de improviso se metió mi polla en su boca, entonces aparte como pude a Sonia y mire hacia abajo. Elena estaba desnuda… ¡y Clara también!. Dame tu mano, tráela aquí, veras que bien esta – dijo Clara. Yo puse mi mano sobre su coño, tenia un triangulito de vello muy bien recortado mmm, era genial, sus labios eran tan rosados como sus pezones, ella me gemía cerca, Mete un dedito- me dijo entre jadeos Mi dedo casi como un autómata se metió dentro sin esfuerzo, en aquel justo instante ella lanzo un suspiro, aaayyy, aaaayyy, sigue mas rápido – decía mientras giraba su cintura como si estuviera bailando con mi dedito. Mientras Sonia y Elena se turnaban para chuparme la polla, me babeaban mis huevos, llegando a hacerme daño, aunque esa supuse que era Sonia. - Mmm, Cabron que bien te sabe la polla – dijo Sonia con un hilo de saliva colgándole de la comisura de los labios. Sonia se aparto y fue a coger algo de su bolso, sacando una cajita de condones de tres unidades. Uff. Sonia estaba buenísima, tenia una tetas perfectas, una cintura con una curvas para babear todo el día, y su coño, totalmente rasurado, todo acababa en unas piernas fuertes, definidas, y suaves. Ella se acerco, sacando el condón de su bolsita y me lo coloco. Yo no se vosotras, pero este me va a follar bien follada – dijo mirándome, intuyendo en su expresión que aquella frase mas que una afirmación era una orden. Sonia tiro de mi llevándome a su dormitorio, me tumbo sobre la cama y se coloco encima, lentamente dirigió mi polla contra su coño, mmm, que gusto, cabron – decía con los ojos blancos mirando hacia arriba. Aquella tarde no terminaba de darme gratas sorpresas, al giran mi cabeza ¿cual fue mi visión? Elena y Clara sentadas en el borde de la otra cama masturbándose. Sonia me galopaba cada vez mas fuerte, no iba a aguantar mucho mas, sentía mis huevos llenos, mi leche queriendo salir, entonces Elena le dijo a Clara: Clari porque no nos masturbamos la una a la otra?, Sonia y yo ya lo hemos hecho otras veces – Vale – dijo Clara entre jadeos entrecortados. Ellas dos se levantaron y metieron sus manos entre sus piernas metiéndose los deditos, uff, aquella visión era demasiado, sacaban sus culitos para facilitar el trabajo a la otra y ¡se morreaban!. Ya no pude mas y me corrí, apretándome contra Sonia que jadeaba y jadeaba, venga cabron te voy a sacar hasta la ultima gota de leche – decía mientras me apretaba contra ella y me escupía en la boca. Ella se zafo de mi y se puso a quitarme el condón para lamer mi polla con mi corrida, mientras yo miraba el dúo lesbico de mi amada Clara con Elena, no tardo mucho en que mi polla se levantara ante aquello. Elena no perdió el tiempo y se abalanzó sobre mi, la postura fue la misma que con Sonia. Elena estaba desbocada, galopaba nerviosa, no tardo tanto en correrse, sus gritos eran muy fuertes, temía que nos oyeran los vecinos. Sonia por el contrario era la que disfrutaba ahora de mi Clara, la tenia contra la pared, cara contra cara, con las pierdas abiertas y la penetraba duramente, Me haces daño, aaaaggg, aaaag, noo paresss por favor – decía Clara entre jadeos. Al contrario de lo que pueda parecer, esta vez tarde menos en correrme, aunque creo que Elena se corrió antes que yo. Se quedo tumbada a mi lado, respirando entrecortadamente, relajada. Por los espasmos de Clara sabia que se estaba corriendo, Sonia acababa de hacer correr a un chico y una chica en un momento. Que gran putana. Elena se levanto y salio de la habitación con Sonia, Clara con la respiración entrecortada se recostó a mi lado, entonces mirándome unos instantes, bajo su mano hasta mi polla, quitando el preservativo, empezó a meneármela suavemente llenándose toda su mano de mi corrida, entonces se agachó y empezó a lamérmela. Entonces me dijo con voz suplicante; quieres follarme? Claro que si – dije Me arme de valor y la tumbe sobre la cama, ella se abrió suplicante y deseosa, posicione mi polla contra la abertura de su coño y empuje. Los dos jadeábamos y nos suspirábamos pegados uno contra el otro, mis embestidas eran prolongadas pero suaves, deteniéndome en cada empujón, se me iba la vida en el envite, así estuvimos largo rato, esa fue la follada mas rica de mi vida, nos corrimos sincronizadamente, entre jadeos cada vez mas fuertes. Elena y Sonia estaban en la puerta, ignoro desde cuando, pero intuyo que no se perdieron mucho. Cabronas largo de ahí? – digo Clara abrazada a mi tirándoles la almohada. Las otras reían mientras se marchaban al comedor te ha gustado Álvaro? – me dijo Clara. Mucho, he soñado con hacerlo contigo muchas veces. Si te soy sincero…hace mucho que… estoy enamorado de ti. Yo también te quiero – me digo dándome un suave beso en los labios. Esta fue mi primera vez…aunque no la ultima............................... Espero Q Sea De Su Agrado Última edición por narkotic12; 05-mar-2010 a las 19:08 |
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